
Todo el mundo era pobre en aquel tiempo,
todos entretejían
sin saberlo
- a veces sonreían-
los hilos de tristeza
que formaban la trama de la vida
(inconsciente tela, pero
qué estambre terco, la esperanza)
Unas hebras
de amor doraban
un extremo de aquel tapiz sombrío
en el de qué o hacia dónde,
tal vez hacia el espacio luminoso
que urdían incansables
las obstinadas manos amorosas.
Nunca llegué a esa luz.
Cuando iba a alcanzarla,
el tiempo, más veloz,
ya había apagado con su pátina.
Canciones:
- Light of the clear. Alisson Moorer.
- Dile al sol. La oreja de Van Gogh