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Centro del mirar es un blog de poesía dedicado a fans del arte de la poesía y cuya motivación de paso a los más creativos.

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lunes, 31 de diciembre de 2012

sábado, 1 de diciembre de 2012

Señal. Raúl Vacas.

Miles de señales, miles de poemas preciosos, que se recogen en este libro de mi coordinador de poesía y fiel amigo desde los 14 años.
Espero que os guste el libro.


Duermen las moscas en los prados verdes
sobre las heces tristes de las vacas.
Las margaritas sueñan indecisas
con las abejas dulces y el membrillo.


Cosen las golondrinas en el aire
la telaraña oculta del amor.
Tendidas a secar están las prendas
íntimas, el musgo del invierno,

el chándal rojo del espantapájaros.
Ríe en lo alto el sol y abre su yema
de infinitos ríos. Pasan despacio,

como ovejas muertas, las nubes blancas.
Fui tan feliz aquella primavera
que casi se extinguieron las perdices.


Déjame inseminar nuestro pasado,
desenvolver el nudo de tu beso,
llorar con el taxímetro apagado,
doblar tu camisón, salir ileso

de tu cama, morir incinerado
en la bañera, alborotar tu sexo
una vez más, firmar el atestado
de mi muerte, volar con sobrepeso

al fondo de la tierra.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Quietud

Esta semana Centro del mirar os acompaña a un viaje, un viaje realizado por uno de los maravillosos poemas del primer libro de Sergio Fernández Salvador, leonés.
Espero que os guste.

Los restos de la hoguera

El autobús negaba
una y otra vez el horizonte.
Turistas del instituto con el balón a cuestas,
entregados de pronto al breve hechizo
de una luz diferente, promisor
nos seducía el sedicioso lance
de sabernos apenas en un lugar del sur.

Una mano invisible, amor de Madre,
como quien siembra grano iba esparciendo
su puñado de estrellas en lo alto. Venteando
el salitre al amparo de las dunas,
en la tienda escuchábamos, amigo,
sweet child o `mine. Y entonces,
oro y sombra, ahí estaban.

                                               Palabras para qué
si saltamos la verja y afrontamos
el reclamo salvaje de ese mar presentido,
y el corazón que ardía, que se helaba
en cada acusación escandalosa
del faro impertinente.
Luego nos separamos cada uno con la suya
y fue estrenar un mundo
aquel desabrochar arduos botones,
el intrincado enganche del sostén,
y por fin el temblor
de una piel que se sabe nacida en otra piel,
humedades salobres, labios para aprender.

Maga noche de ronda que convoca
esta otra en que borracho de nostalgia codicio
la lucidez precaria del poema,
enconada memoria que remueve
el rescoldo humeante del recuerdo,
como si así pudiera
-ay- volver a ser fuego la ceniza.

- Hamish Lang. Guardian. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

El otoño

Por Juan Carlos Mestre
Esta semana Centro del mirar, abre sus puertas a un libro fantástico que recoge poemas de diferentes autores, y que incluye un CD donde se pueden escuchar los poemas recitados por los propios autores, espero que os guste y feliz semana.


Lloro ángel mío como un caballo joven que huye de su sombra, lloro bajo el palio púrpura de la núbil inocencia, también por los sueños que no tuve y que ya nunca sabré, porque todo se ha envanecido y me cavila y lo divulgo, lloro sobre esta época y su dulcedumbre pero tú no me escuchas, pero tú no me habrás olvidado ungida por lo dócil y el enfímero esmero de las giganteas fragantes.

El que llora, el arrobado de juglaría y el que canta para ti epinicios de oro, es que pláceme cumplirte y sonar el cálamo y obedecerte fiebre mía, luz poderosa de un río vocal donde acude mi corazón como balando.

Malva es entre las tumbas, hierba de los campos de Arganza el que aquí ha llorado buido por las lágrimas y es celoso con la tierra que pisa, el rozado por la desventura y el invadido por el relámpago y aquel que bajo un panamá de nieve se amarillea y despierto en medio día se leja de ti y ya es difunto porque no ha de morirse aunque aletee, aunque recorra el mundo empapado por tu ceniza y goce y no prefiera.

Lloro por el replandor y los geómetras y por los astros que caen de mis ojos como semillas o yámbicos y lo que dicta el azogue.

Cúmplase que he vuelto, aquel que acude a su videncia porque escrito está, porque en lo aullado da su inicio de fragancia.

De Afonía del otoño en el Valle del Bierzo.

http://www.youtube.com/watch?v=d-ugNIDu7lA



domingo, 14 de octubre de 2012

El jardín navegable

Rosana Acquaroni escribió este libro cuando se murió su padre, engloba una serie de poemas fantásticos y llenos de delicadeza, ternura y belleza.

Feliz semana.


De camino, quise retrasar la tristeza.

Para entonces
el jardín  se extinguía
sobre un rescoldo seco de puñales.

No quedaban palabras.
No quedaban peldaños.

Sólo un final de lluvia tiritaba
en la trinchera de la sangre,
sobre un precipicio de cantinas.

Era
la estación terminal de la niñez.



miércoles, 3 de octubre de 2012

El placer de leer

Esta semana Centro del mirar recoge entre sus entradas, las páginas de este fascinante libro publicado por la red de bibliotecas municipales de Salamanca y la Junta de Castilla y León , que tiene por título 10 años del placer de leer, con los textos más impresionantes de grandes autores.

Os dejo con un poema que se encuentra dentro del mismo libro.


Yo siempre había trabajado con manos desnudas para poder sentir el tacto del papel con los dedos, en cambio aquí nadie deseaba esa extraordinaria experiencia que es palpar libros.

....Cuando leo, de hecho, no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copia delicada, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no solo penetrando en mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos.

                                      Bohumil Hrabal
    Una soledad demasiado ruidosa
Destino



Me parece bien que los libros estén allí en la calle, al paso de cada lector.
Ernesto Sábato.

Una de las grandezas y complicaciones de la literatura: suceder de distinto modo en todos y cada uno de nosotros.
Felipe Benítez Reyes
Gente del siglo
Nobel



martes, 25 de septiembre de 2012

C-121 de Pablo Garcia Casado

Pablo Garcia Casado un tipo muy interesante y con unos poemas maravillosos, arranca esta semana con un precioso poema suyo, que estoy segura de que a muchos nos gustará.


it seems so long ago, Nancy
Leonard Cohen

no muy lejos en esa ciudad con sus miles
de citas ciegas hubo también otras noches
como ésta volviendo a casa- las vías.

muertas del regreso las mismas preguntas-
y  es que a pesar del amor de los brazos
y de las piernas abiertas la soledad regresa


con sus dudas


GINEBRA BESOS

me dices que la cama de tu cuarto
está sin hacer que bajaste y todas
las tiendas estaban cerradas que hoy

es domingo que ayer sábado dijimos
muchas cosas mucho amor ginebra besos
que si tengo algo de pan o de ternura

que prestarte


Pablo García Casado. Las afueras. CO-2251-K